"Hay tres maneras de hacer las cosas: la correcta, la incorrecta
y la mía"
Robert de Niro en Casino

viernes, 24 de mayo de 2013

Desvío

Tenerlo todo
definitivamente
es quedarse sin nada
¡valoración de esta patética desemejanza!

Construían un barco para un capitán
hasta que éste se quedó dormido
en sus errantes proyecciones inexistentes

¡tEORÍA DEL CAOS!

pOR VER LAS PARTES MÁS PEQUEÑAS
Y NO EXISTIR LA TOTALIDAD
NOS EMPLAZAMOS HASTA EL EMBARAZO MÁS ARCAICO
EL CAOS

PALICECIMOS EN SUS NUPCIAS
Y NOS HICIMOS SABIOS PARA EL ORDEN
LA DICTADURA DE LA INEXACTITUD
NOSOTROS
SOMOS LA PIEDRA
Y EL MUNDO
ESTÁ LLENO DE SANGRE

Fleur(s) du mal

2 versiones

Por ser pobre, perecedera
la eternidad y su cadena
mundo

la reelaboración
de cada perla perspectivista
el ensamblaje hasta su espectro coloreado

¿De cuántos rostros consta contemplar esta belleza?

rodar
mi entendimiento de lo que somos

ese continuum tan anhelado
en el espejo (e)s la perfecta deformidad

()

 Por ser pobre, perecedera
la eternidad y su cadena
mundo

la reelaboración
de cada perla perspectivista
el ensamblaje
hasta su espectro coloreado

¿De cuántos rostros consta contemplar esta belleza?

rodar
mi entendimiento de lo que somos

ese continuum tan anhelado
en el espejo
(e)s la perfecta deformidad

jueves, 23 de mayo de 2013

El vaso roto

Exquisito ha de ser el oficio
de vivir arreglando nuestros útiles
tras haber dado caza al destrozo
(las quimeras
y los soles ardiendo
en la propia defenestración)

Exquisito y dulce ha de ser trabajar
con las manos del alfarero sabio
 ver
confluir en el barro
las lágrimás del mundo

Carta



Te escribí mensajes que nunca hubiera creído tendría que hacer. Desnudé mi alma ante ti. Me postré a tus pies sin tú merecerlo. Tenías muchas virtudes, también grandes defectos. Quizá yo sólo tuviera defectos. Pero aún así, no merecía lo que me has hecho. Quizá tú no me merecías. Al amar, uno antepone todo para una persona. “Amar” es lo que tú dirías que haces… sí, amar a otro. En la vida, hay que saber ordenar las prioridades, los deseos. Nadie obtiene sin renunciar a algo. A veces, en los matrimonios o parejas, un cónyuge se enamora locamente de un tercero, y abandona la unión. Quizá viva más feliz. En otras ocasiones, hace un esfuerzo por no romper la unión, pues sabe quién es más importante, quién dio más por él, quién daría la vida por uno. Y no merece la pena una banalidad pasajera. Pero tú dices haberte enamorado, a la vez que me quieres a mí, y no quieres renunciar a ninguno. No renuncias a nada. Y al hacerlo renuncias a mí, a sabiendas. Tienes razón en no querer tener hijos, pues no sabes amar por encima de ti misma. He sentido que me has amado mucho, pero lo que ahora haces no es amarme, aunque lo digas. Si me amaras, elegirías. Me elegirías a mí. Reconócete a ti misma que ya no me amas. En tu voz, en tu gesto, en tus palabras, en tu altivez… no se encuentra la humildad del amante, su mirada brillante, su calidez.
Hablé con tu padre. Me desnudé ante él. Tú siempre me has tachado de cobarde, de que no sabía habérmelas con la vida. Y tenías razón. El porqué era así, es otra cuestión que ya no te incumbe. Pero que fuera a ver a tus padres, a contarles lo sucedido; que admitiera mi completa derrota delante suya... creo que es un gesto de valentía que tú no podías sospechar, que tú nunca podrías tener. La misma valentía que para apretar el gatillo contra la sien. Porque sí, yo he estado dispuesto a morir por amor a ti. Tú, en cambio, has estado dispuesta a matar. Es lo que has hecho conmigo: sacrificar el obstáculo. Ésta, es la diferencia entre heroicidad y villanía. Con todo esto, me has demostrado que no me mereces. Que yo soy mucho más valioso, más puro que tú.
Hablas ahora de la pureza del amor, que todo esto no es sino por amor, a varios… Que yo hablara de que pudieran gustarme mil y una chicas pero te eligiera cada día a ti, te resultaba aberrante, dañino. A mí me parecía una prueba de amor. Que tú dijeras que no te gustaba nunca nadie, pero ahora uno en concreto sí, y le des tu amor, destruyendo lo que teníamos, a mí me parece abominable, inicuo. Por ello se contrae mi cuerpo de muecas de dolor, se retuerce de incredulidad y horror, hasta el vómito. Se ve que para las parejas es mejor admitir que otras personas también pueden “gustar”, pero que no se las ama, ni se permitiría que se entrometieran en la pareja. Eso hice yo siempre. La “pareja”... eso que tú niegas ahora. Tú opinas, con tus ideas “de renovada pureza”, que lo segundo es más auténtico, y pese a todas las súplicas que te he hecho, pese a haberme puesto de rodillas, pese a lo mal y descompuesto que me has visto... no has renunciado a esas ideas. Con un pensamiento de pseudo-intelectual, de sabiduría de oídas, pobre y de consumo fácil, has prestado atención a esas ideas, sacrificando, no aquello que más amaras en tu vida, sino aquello que más te amaría nunca. Donde creías destruir pilares de la “cultura patriarcal”, de la “represión machista”, de la “ausencia de libertad”, has destruido un mundo sin límites, una magia que no volverás a vivir, pues ya no te está reservada. Tu mirada alterada ha visto conformidad, rutina, donde había sólo amor sin límites; y ve ahora libertad donde sólo encontrarás nuevas esclavitudes. Esclavitudes que ya habías vivido, y de las que ya te salvé antaño. Mi primer gran amor, quizá el último, renuncié a muchas cosas por ti, pero nunca renuncié a ti, al hacer lo que debía.
He cometido un grave error, dices: no prestar atención a la relación, últimamente. ¿Cómo puedes decir eso? Con la forma de acariciar tu rostro, de besar tus labios mirándote a los ojos... Dices que sólo tengo miedo a quedarme solo… pero, ¿qué mayor horror puedo tener a perder a quien amo? Amar... eso mueve tus actos; eso es lo que dices. Por eso estás dispuesta a renunciar al amor por alguien que no te ama. Por ello te mueves con gente incapaz de amar. ¿O lo que hacen unos con otros es amar? Qué equivocada estás, qué inmadura eres, para reconocer eso “auténtico” que dices buscar… Me has dicho, estos días en que me has matado, y has matado los pilares de la realidad, de nuestra realidad, que no volverías jamás conmigo sin que yo antes resolviera mis problemas psicológicos, mi triste biografía... Ahora tú eres un elemento más que se añade a ella. Cuando podías ser el valor supremo de una vida que te sería otorgada, has elegido ser tan sólo el eslabón de una cadena. Soy yo quien jamás volvería a ti, si tú no resolvieras otras cuestiones. Yo no he evolucionado, dices... Tú tampoco, en otras cosas. Cosas que a mí podían causarme también un dolor inmenso, sin tú advertirlo. Mis problemas no son resultado de una decisión consciente mía, de la que me puedas hacer responsable, de la que me puedas culpar. Los tuyos dependen enteramente de ti, de haber elegido mal, tan a menudo. Siempre fuiste generosa; ahora eres egoísta, egocéntrica, como sólo una villana de la decadencia cultural y moral de hoy podría ser. Ahora eres una antiheroína. Quizá eso querías ser.
Te ves ahora más madura, más auténtica, más tú que nunca. Quizá yo te alienaba, quizá estuviste confusa todo el tiempo que estuviste conmigo. Quizá sea la verdad, pues nunca, nunca has escrito tan bien como en los mensajes que me has escrito estos días. Y nunca habías sido tan dañina, tan despreocupada por el dolor ajeno como en estos mensajes. Son una obra maestra del daño. En ellos no hay ya amor, sólo un desprecio sin límites. Un desprecio, una capacidad de dañar, que sólo puede tenerse hacia quien se sabe te ama. Una capacidad de dañar con las palabras, que nunca, nunca jamás hubiera sospechado, imaginado en ti. Amor, nada, muñeca de trapo, consorte de la vulgaridad, de lo profano, amiga de alimañas y falsos reflejos… quizá acabe yo en el arroyo, quizá tú alcances la gloria de la dicha. Sin embargo, pase lo que pase, has cometido el mayor error de tu vida. Pues nadie verá lo que yo vi en ti, que para ver no sólo hace falta una materia, sino un ojo que posibilite lo visto. Yo te hice lo grande que eras, con mi mirada tierna y cálida. Con la protección de mi cariño. Nadie te dará ya eso. Nadie como yo, pues mi grandeza, mi valor, estaba en amar. Eso has desdeñado. No has despreciado tus propios dones, sino los que te eran dados. Y así, huyendo de la vulgaridad, buscando “lo auténtico”, has perdido la verdadera esencia de la vida. Te has hecho vulgar. Tú, que te dices enemiga del dinero y las riquezas, has perdido el mayor bien inmaterial que nunca te sería dado. Lo que nunca podrás pagar, volver a comprar con tus besos.

Martes, 18 de enero de 2010.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Tierra


Pájaro mío
¿por qué vuelas tan lejos?
¿por qué tan lejos vaya
de mí
tu vuelo libre
si no te estrellas porque yo te miro
porque me avistas tú
pájaro mío?
Y ni tú bebes
ni yo bebo
de aquella copa que debemos al amor
y que nos somos
tú y yo
Que no bebemos…
Que si caer es naufragar tus alas
pájaro intenso de bondad y magia
vente conmigo a naufragar alegremente
vente conmigo
a navegar soñando
y ya no temas por el vuelo
de esta caída humana inevitable
Abraza fiero tu dolor
y mi discurso a tientas

vuelve
a sentir tus alas

Turn off TV

Porque no quiero soñar más con un ídolo mental
porque no quiero una capacidad que no está en la vida
ahora mismo
porque no confío en la magia y seducciones más allá
de la vivencia del asunto que nos ocupa
porque no le pedí a tu esplendoroso símbolo que me llevara a ti
por un torpe sinónimo de amorío de vaivén
porque no quiero tenerte como una ameba en el cráneo de por vida
televisándome lo entretenido que es el aire sin dirección
para pensar aquel camino que te llevara la pelota de
golf
mágicamente
por que tú hicieras de nuevo el nuevo nuevo lanzamiento...
¡hoyo!
acercarte la tierra entera en las manos para que miope
aciertes
porque yo
sucia loca limitada estatuaria acomplejada o insegura
hasta faltona
y presa de mis muchos frentes abiertos contra mi voluntad
merezco que me amen por lo que soy
(así es como lo crees de todas formas)
porque tú todavía no te has dado cuenta pero la tradición
y el conocimiento de la Historia nos hace cometer unos errores diferentes
por eso yo
hoy rasgo el prodigio como nueva prueba de fe
cruza ese puente y
permanece al otro lado
prefiero ser una actriz secundaria
antes que hilar la perfección de esta locura
esta locura
de la que siempre consigue salir Ariadna
como si fuera la primera vez
retando a este minotauro esquizofrénico

yo ya no pienso dirigirle la palabra

¡ojala amor
que tú algún día te equivoques!
pero que alguien te lo bese con un abrazo
que no te falten
ni el error ni el perdón ni la falta

ambos sabemos que la vida es caerse
y remontar el vuelo
este el peaje de un pájaro humano
la perfección es esa lágrima del que pierde