sábado, 28 de enero de 2017

El caminante y la flor



"Estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, podrás alcanzar la mía."

Carta de Leonard Cohen antes de morir Marianne Ihlen



La flor se preguntaba para qué pisar las flores
por qué había zapatos y no corazón
No podía
bailar y jugar la flor

Ahora concede la flor
y los zapatos preguntan
por qué han pisado

¿Para qué ser tan fuertes y reconocibles cuando nadie puede vernos?
La flor susurra o grita, no alberga
un lenguaje coloquial

Todo el dolor que aún me queda ya no procede del daño
ni de la urgencia de la herida abierta
el dolor que aún me queda
es el alma que se une a la vida
soñándola por primera vez

Alma que se extraña de sí
y no se hubo contemplado antes

Alma desconocida
no permitas que mi flor se confunda con el suelo o
en la muerte de una primavera más

Alma mía, soy eterna
tan sólo tengo recuerdos
que no me pueden narrar qué ocurrió
alma que tan pérdida has errado
¿no dirás sí a encontrarnos?

En el abismo se disipa el miedo mientras mi mano abre
éste pulso instantáneo de la vida
así lo cierra y lo reúne, intensidad
Ahora hay tan sólo posibilidad de perdón, hay
el mar...

Ya no me quedan modos de callar...
¿qué quieres decir?

Guirnaldas en el pelo -reencontrada- y yo
sin ver
¿Llegaré a ser yo misma?
¿podré confesarlo a alguien?



https://youtu.be/yYTOhFpiBDI



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